"Y sucedió que erigió un altar de piedras y presentó una ofrenda al Señor, y dio gracias al Señor nuestro Dios"
Levantadas las tiendas, que ahora serían su nuevo hogar, Lehi procedió algo verdaderamente sorprendente en donde evidenciaría la enorme fe que tenía hacia el Señor. "Y sucedió que erigió un altar de piedras y presentó una ofrenda al Señor, y dio gracias al Señor nuestro Dios". Estando en medio del desierto se tomo el tiempo, posiblemente con la ayuda de sus hijos, de ir a buscar piedras para levantar un altar, tarea que debió haber requerido un significativo esfuerzo físico. Seguido se nos narra que Lehi ofrece un sacrificio al Señor por haberlos librado de toda la destrucción que hace poco había visto.
Generalmente para los sacrificios se usabana animales y, en casos excepcionales, tortas de harina (pan). Cualquiera otra persona o familia se habría abstenido de haber hecho esta ordenanza porque pensaría que estaría desperdiciando alimento valioso, un pensamiento que pudo haber pasado por las mentes de Lamán y Lemuel; pero este caso no se trataba de cualquier hombre uo familia. Lehi había visto y leido las barbaridades que sufriría los ciudadanos de Jerusalén por su iniquidad, y estando lejos de dicha ciudad, sabía con certeza que ni él ni su familia serían partícipes de esa tragedia. Lehi tenía varias razones para sentirse enormemente agradecido por el Señor, de todos los fieles del reino de Judá, aunque pocos, Dios escogió a Lehi para esta Gran Obra.
