"Y yo, Nefi, no doy cuenta completa de lo que mi padre ha escrito, porque ha escrito muchas cosas que vio en visiones y sueños; y ha escrito también muchas cosas que profetizó y habló a sus hijos, de las que no daré cuenta entera,"
Para finalizar con esta experiencia de su padre, Nefi aclara que "no [dará] cuenta completa" de esta y de otras historias de Lehi "porque ha escrito muchas cosas que vio en visiones y sueños; y ha escrito también muchas cosas que profetizó y habló a sus hijos". Esta cita es una clarísima evidencia de que Lehi tenía su propio registro en donde escribió acerca de su vida, su ministerio, sus profecías, sus enseñanzas, ect. En cronología dicho registro debió comenzar a escribirse en algún punto de su vida en Jerusalén hasta algún punto de su viaje hacia la tierra prometida.
Actualmente desconocemos a detalle el contenido el libro de Lehi porque no contamos con ello, pero gracias a este versículo podemos deducir que cosas había escrito Lehi:
"visiones y sueños"
Como profeta del Señor, Lehi debió recibir muchas importantes revelaciones por medio de visiones y sueños. Recordemos que cuando Nefi estaba escribiendo este versículo Lehi ya había muerto y ya estaban divididos en nefitas y lamanitas, por lo que podemos incluir todas las visiones y sueños que Lehi tuvo desde que Dios lo llamó como profeta (que debió suceder en algún punto de su vida en Jerusalén) hasta su muerte aquí en América. Muchas de estas visiones y sueños los podemos encontrar, de forma resumida, en los libros de su hijo Nefi, siendo el más famoso el sueño del árbol de la vida. Parece ser que los sueños eran el medio que más usaba Dios para comunicarse con Lehi.
"cosas que profetizó"
Como profeza claramiento Lehi profetizó en numerosas ocasiones, no solamente a los habitantes de Jerusalén, sino también cuando le enseñaba a su propia familia y demás oportunidades encontradas durante su vida en Judá y durante su viaje hasta la tierra prometida.
"cosas que... habló a sus hijos"
Además de magnificar su llamamiento de profeta, Lehi tambien magnificó su llamamiento de padre. Como patriarca de 6 hijos, tuvo que dedicar tiempo para pasar con cada uno de ellos y otorgarles enseñanzas valiosas. En su caso seguramente a los que más dedicó esfuerzo fueron a Lamán y a Lemuel, ya que eran los más duros de corazón.
